UltraRev
Revolucionado tengo al pobre fiestita. De tanto en cuanto le pasa, igual la edad y los kilómetros le van pasando factura; o igual es algún Bug, quien sabe. El tema es que va sobre revolucionado. Le pisas el embrague y en vez de reducirse las revoluciones comienza el motor a girar como un condenado, como un poseso, hasta que detienes el coche.
Parece que se le vaya a salir el motor, algo exagerado de verdad. Se conoce que el problema es que le entra aire por algún sitio al motor y eso hace que en vez de bajar revoluciones las suba. La teoría queda corroborada porque justo en el momento en que el coche queda detenido vuelve a unas revoluciones normales del ralentí.
Pero como no tengo mucho momento para llevarlo al mecánico, de momento lo llevaremos revolucionado al chico y metiendo escándalo cada vez que freno. Aparte la conducción deja de ser lo suave y precisa que a mí me tiene acostumbrado, porque claro al engranar una marcha el motor está a un régimen que no es el que debería, y se nota, vaya si se nota.
Veamos si en breve se da el temita como para que lo pueda llevar al taller, que le cambien el aceite y me deje de respirar tan hondo ….
En la cola acerté en la mejor cola, tenía detrás a un tipo que cada vez que hablaba me ponía de ganas de volverme y sacudirle un bofetón para que callase. Y no dejaba de hablar. Que además tuviese una voz que me recordaba a un comercial que me anda llamando demasiado últimamente no le ayudaba mucho. Cuando ya ves la luz y el grupo de delante está facturando, la hecatombe: unos brasileños que llevaban sobrepeso. Venga a poner las maletas en la báscula, sacarlas para aligerar peso extrayendo revistas, zapatos, ropa … Todo amenizado por el simpático tipo de detrás, que a cada ida y venida de maletas añadía su comentario.
Las mega gafas de sol supergrandes. De estas que parece que sean las gafas de un tío que hace ski. Brutales. Cuando además ves el D&G de Dolce Gabbana ya es el no va más de mi disgusto. Hay modas que me corroen, que le vamos a hacer …
Pues por fin llegó el resultado de los análisis de sangre, todo en orden, lo cual es una buena noticia porque el anterior decía que había algo más de colesterol de lo estándar. Aunque de todas formas hay que seguir por el camino de cuidarse, que si me descuido a buen seguro que vuelve a subir, y hay cosas que mejor tenerlas en su justa medida.
Aunque habíamos quedado en el Estolador, a alguien no le debió de gustar y nos fuimos delanta a La Sal, dónde apunto estuvieron de no dejarnos entrar porque uno llevaba un tatuaje demasiado visible. Como por lo visto conocía al Steven Seagal, pues estuvimos de suerte y finalmente nos dejaron entrar.
Cada vez que hay un concierto importante, pasa lo mismo; los servidores no aguantan la carga y resulta poco menos que imposible comprar las entradas. Porque lo que se les viene encima es fuerte, y nadie parece dar la talla.
El sábado decidí hacer una siesta y con la tontería debí dormir como unas 3 horas o un poquito más. En mi caso eso significa que por la noche más vale que no me intente ir a dormir a una hora normal porque por nada en el mundo voy a conseguir dormirme. Razón por la cual no puedo hacer siesta.
Si hay algo que me pone nervioso al conducir es tener que quedarte detrás de algún coche (o peor, camión) al que las luces de freno no le funcionan. No es que sea todos los días que te lo encuentres pero tampoco resulta raro encontrárselos de tanto en cuanto. Y a la que me encuentro con alguno así hago lo posible para no pasar demasiado tiempo inmediatamente detrás, y preferiblemente estar delante. El tema es muy sencillo, a poco que te descuides, te frenan tardas más tiempo en darte cuenta y para cuando pones el pie en el pedal del freno ya se te hace demasiado tarde. Y como das por detrás, déjate de milongas tuya es la culpa.