Y también la más absurda. Hoy el solecito pegaba bien cuando salí con la bici así que llegó un momento en que decidí dejar la ascensión al Coll d’Estenalles para para otro día en que el sol picase menos y me aparte para darme la vuelta.
Justo al hacerlo me dio por pensar ya ves que tontería si voy ahora y me caigo, y allá que fui. La rueda delantera resbaló como una condenada y al pie no le dio tiempo para librarse del pedal automático. ¡Hombre al suelo! Lo peor de todo es que encima de caerme con tan poco gracia lo hice delante de espectadores, una gente que había aparcado por allí la autocaravana.
Y es que los pedales automáticos son jodidones en caso de urgencia. Van fantásticos para tirar de la bici en el movimiento ascendente de la pierna o para dar saltos, pero cuando se trata de querer sacar el pie a tiempo te la juegas. Del lado derecho aún lo tengo fácil porque es el que utilizo para apoyarme cuando paro, y el pie está más acostumbrado a salir, así que alguna vez me da el susto de que parece no salir el pie, pero al final lo consigue, un poquito de adrenalina. Pero como el izquierdo se queda en el pedal y no acostumbra a salir tiene poco arte para apartarse, como hoy dejó bien claro.
De todas, eso me sirve para tener en cuenta que si quiero ir por pistas de tierra más vale que me compre unas cubiertas nuevas porque con las que llevo lo podría pasar bastante mal si me pierden agarre con tanta facilidad. Detrás es fastidioso si pierdes tracción subiendo y te dedicas a patinar, pero bajar rápido y que delante se te vaya … eso es demasiado doloroso.
Tal vez sería bueno calzar de nuevo a mi bici con unos Panaracer Fire XC Pro, que además el color rojo queda muy bien
Pero pasado el tiempo el efecto disuasorio se desvanece y la gente le vuelve a pisar al pedal que no veas, aparte de los que pese a que tal vez no corran de más, tienen una habilidad natural para liarla bien gorda. Que el peligro no está solo en la velocidad. El lunes estuve a punto de ver a un empotrarse contra un camión. En la carretera de Rubí, un tipo con un Ford Focus CMax se pone a adelantar, justo está iniciando la maniobra que asoma un camión en el sentido contrario … ¿para que frenar y volver a ponerse detrás? Pues no, tira para adelante, y que se aparten ambos a su arcen para transformar 2 carriles en 3. Espeluznante.
Ya pasó otra noche de San Juan, de las menos ruidosas que recuerdo. Y es que en Catalunya la costumbre es hacer explotar petardos en la víspera de San Juán a diestro y siniestro.
Hoy me ha vuelto a saludar mi Cateye. El verano pasado me dio por ahí y volví a comprar un ciclocomputador para la bici. Y no lo puedo evitar, estoy hecho un auténtico pijeras así que ya puestos me compré un Cateye OS, el más bonito que tenían en la tienda, a todo lujo, que no se diga. Me podría haber que dado con un Mity, pero leer que éste se podía programar, como que me puso tierno.
Todo el mundo sabe (chulería ahí) que a mí me gustan las chicas rubias, pero esto no quiere decir que no me gusten las morenas, pelirrojas, castañas; o incluso otros casos como el azul que luce Shak Shak Shakira en su video las de la intuición o pure intuition, dependiendo del idioma; aunque antes que Shakira, como diosa del pelo azul está Bulma.
Dice Maverick que cada vez que se pone los guantes para salir en moto se pone a llover. Hasta hace unas semanas la inestabilidad del tiempo me estaba parando para lavar mi Ford Fiesta Ubuntu. La inestabilidad del tiempo, y un poco de vagancia quizá también. Pero por fin lo hice y mi Fiesta volvió a parecer que tuviese dueño.
¡Por debajo de la Sagrada Familia! Y en Barcelona ni más ni menos. Desde luego si fuese político, después de la experiencia del Carmel, me lo pensaría muy mucho a la hora de construir un túnel nuevo, pero que muy mucho. Pero vamos, a nivel político me puedo imaginar que al dirigente de turno le importe un comino dejar sin piso a unas docenas de familias, que salgan en la tele armen un poco de jaleo, y pasado un tiempo ni se acuerda nadie de ellos, y a seguir embolsándonos comisiones.