Es lo que siento al ver como me ha quedado pintada la habitación y menos mal, porque el esfuerzo dejado en las paredes y techo no es poco. Pero cuidado que cuando regresé después de la primera capa de pintura un poco más y me caigo en redondo. Aquello se veÃa francamente fatal, desesperantemente mal.
Y además un buen montoncito de horas que estaba viendo poco menos que en la basura. Para el segundo round ni me veÃa con ánimos, visto lo visto. Cambié de estrategia y en vez de pintar las 4 paredes del tirón pinté 2 un dÃa y 2 otro, que cansa menos y total, prisa tampoco tengo.
Y el tercer dÃa de pintar se hizo la luz, las dos paredes a las que le habÃa dado sus dos capas de pintura ya se veÃan con cara y ojos, no voy a decir un acabado profesional, pero teniendo en cuenta que el artista era yo, quedaba fuera de serie.
Para algo en el colegio aprobaba las asignaturas de plástica más por pena que porque lo que hiciese tuviese algún deje de bien hecho. Aunque eso sÃ, en el último curso de instituto, antes de la universidad, con el dibujo técnico era un auténtico hacha, cosas de la ausencia de arte, supongo.
De todas al quitar la cinta adhesiva para no mezclar la pintura del techo con la de la pared, nueva pequeña desilusión: bordes irregulares
. Ostras lo que me ahorro en pintores no lo gano para disgustos. Asà que hoy cogà un pincel que tengo para aplicar el pegamento de las maquetas de avión (que debe ser algo más pequeño que el pincel de un pintauñas) y me puse a retocar las pequeñas imperfecciones, cuando esté seco ya veremos que tal ha salido el invento.
De momento satisfecho con lo que he ido haciendo, que nunca creà que llegase a hacerlo, soy demasiado perro y siempre vi más fácil contratar a alguien que lo hiciese, hasta que uno se topa con las realidades de la economÃa, también pensaba que antes que pasar la ITV darle un cambiazo al coche estarÃa bien, y para el año que viene ya tengo mi tercera cita con la ITV
.
Y que se prepare el comedor, porque ya me queda menos para llega.
Y es que a la que comienza a crecer un poquito se vuelve ingobernable. La densidad de cabello que tengo es considerable y cuando alcanzan determinado tamaño no hay espacio para todos asà que se comienzan a retorcer y adoptar formas raras … normalmente a ondularse.
Y nada, que los años van pasando, los proyectos, incidencias, pollos y marrones diversos se van solventando, y de repente te encuentras que necesitarÃas repasar los apuntes para saber como se multiplica o divide a mano. Ni hablemos ya de una raÃz cuadrada.
Y el argumento una y otra vez viene siendo que la gente no cumple con el horario, y como tampoco paso demasiado por la oficina en los últimos tiempo, pues como que no sé que tenga de verdad el tema. En lo que parece que hay consenso es en que la gente que igual no llega puntual puntual, es gente que en muchas ocasiones sale más tarde de la hora de salida, aunque cada cual ve lo que quiere ver.
Todo parecÃa relativamente fácil, es lo que tiene la ignorancia. Hasta que cogà la brocha y empecé a recortar para pintar el techo. Está claro, primero pinto el techo, que si pinto primero las paredes y las fastidio después pintando el techo, mal irÃamos. Pues no veas con el recortar, que hartón de subir y bajar escaleras algo más de una hora recortando. Y llega el segundo paso, rodillo y a por el techo, y lo más complicado parecÃa pasado. Pues no, mover el rodillo por el techo exige lo suyo.


Que soy un tipo raro no es ninguna novedad, hace unos dÃas a un exjefe que tenÃa el coche en el taller me tocó de acercarlo a casa por las tardes al salir de la navy, pues bien puso la mochila con el portátil justo encima del irlandés que llevo en el maletero, y cuando le apretan la panza se pone a reÃr. ¿Que porque llevo un duende irlandés que se rie en el maletero? Entre otros motivos porque me lo traje de Irlanda, y porque nunca lo acabo de sacar del maletero, lo que no recuerdo bien bien es porque está allà dentro, aunque si la memoria no me falla fue porque me lo tuve que llevar a BroadMation cuando tuve que recuperar el cluster y ya llevaba varios dÃas durmiendo menos que Pepe leches.
No es la primera vez que me enfrento a un