No sólo de RRDTool se vive, a veces toca pintar menos tecnológicamente, y también de forma menos artística. Sí, llego la hora de pintar el piso, toma curro extra. Durante estos días al llegar a casa, a ponerme ropa medio defenestrada y a pelearme con brochas, rodillos, cintas, papeles de periódico y otros enseres.
Todo parecía relativamente fácil, es lo que tiene la ignorancia. Hasta que cogí la brocha y empecé a recortar para pintar el techo. Está claro, primero pinto el techo, que si pinto primero las paredes y las fastidio después pintando el techo, mal iríamos. Pues no veas con el recortar, que hartón de subir y bajar escaleras algo más de una hora recortando. Y llega el segundo paso, rodillo y a por el techo, y lo más complicado parecía pasado. Pues no, mover el rodillo por el techo exige lo suyo.
Ni gimnasios, ni piscinas, ni pesas ni nada. Rodillo, pintura y a darle. Esto es el negocio del futuro, gente que quiera estar en forma, les das un cubo de pintura, rodillo, paredes y techos a pintar un poco de música y ¡pintad malditos! Por supuesto se le cobra a ambas partes, a los que pones en forma y a aquellos a los que les pintas, eso, negocio redondo. Y así me evitaba de pintar.
Aunque la cosa va muy poquito a poco, hacerlo después de trabajar da poco margen, pero paciencia, que todo acaba llegando