Querer es poder
Andaba liado buscando un regalo para la hija de un amigo que nos hace 2 añazos el sábado. La idea era comprarle como regalo un peluche de cada miembro de la familia Simpson. Y no veas lo complicado que está conseguirlos, el Homer más o menos es conseguible, pero el resto está más complejo. Y mucho.
Después de utilizar la mañana para recoger el DNI renovado, mirar en el corte inglés, Alcampo y Toys ‘R us; veia el tema bastante complicado, así que decidir por la tarde acercarme al Baricentro (un centro comercial en Barberà de Vallès con múltiples tiendas y un Carrefour). Antes de irme le pregunté a mi hermano si se quería venir; y me empezó a indagar acerca de las posibilidades de ser financiado para la compra del Halo3; y cuando pide financiación no se trata de un préstamo (al 0% de interés, claro) sino de dar el dinero y punto.
Pues bien le dije en que consistían sus posibilidades: básicamente en que nos encontrásemos por el suelo un billete de 50 o 100 €uros y entonces obtendría su preciado juego, en el caso de ser un billete de 50 aún me tocaría de poner algo, pero bueno, lo daría por válido. Pues nada se me puso de morros y me hizo tener que insistirle en preguntarle si venía o no, para al final acabar quedándose en casa. Si no hay recompensa no hay esfuerzo.
Ni en el Baricentro ni en el propio Carrefour hubo mucha suerte, así que acabé saliendo del Carrefour con un pack de fanta verdia, dos cervezas Miller, dos Bacardi Breezer de lima y un Granini. Y cuando iba caminando hacia la salida, me topo en en suelo con un billete de 50€ y uno de 20€, ¡70 €uros! ¡70 Euros tirados a la salida de un Carrefour! Y hubo uno que por cabezón se quedó sin Halo3.
Moraleja: siempre hay una oportunidad, si no la persigues …
Pero nada más lejos de la realidad, los había peores que nosotros. Fue durante la entrega de una práctica, el profesor (cuyo mote prefiero no revelar) en medio de la evaluación de la práctica entregada nos hizo vivir un momento de estos sublimes donde los haya.
Pero no, caramelito way es otra cosa, es otra filosofía de vida. Ahora que escucho el Return to innocence de los
a) verlo desde la pisicina tiene su complicación
Es curioso las cosas que uno se puede llegar a encontrar por ahí. Esta semana me tocó ir toda la semana a Tarragona, un meneo interesante de kilometros para el fiestita.
Y es que con deicitantos años cuesta ver las ventajas de estudiar frente a estar haciendo el perro todo el día y disfrutar de la vida, exige el tema una dosis importante de fe, se hace difícil pensar en un futuro que te importa sólo hasta cierto punto, desde luego tus preocupaciones son bien diferentes a las que puedes tener cuando terminas de estudiar (cuando optas por seguir haciéndolo).
Y como el juego no lo encontramos por los alrededores, pues toma viaje ni más ni menos que a Barcelona, que poquitas ganas :(. Me da un palo tremendo ir a Barcelona, muy grande y enorme. Además con visita al Corte Ingles de Diagonal, el parking un agobio de mucho cuidado, como unos 15 minutos dando vueltas para encontrar aparcamiento, y como allí no lo encontramos, tira para la Illa Diagonal a visitar la FNAC.