Qué semana más complicada que tenía por delante, en la misma semana tenía que ir a Bruselas, luego a París y regresar a Bruselas… aunque la intención original es que después aún fuese otra vez a París, a hacer de transportista. Originalmente tenía que ir el martes por la tarde con la artillería para París montado en el Thalys (una especie de TGV que va entre París, Bruselas, Amsterdam y creo que Colonia). Pero el martes resulta que una huelga de los conductores de trenes dejó Bélgica parada, cambio de planes y el miércoles supermadrugón para coger el tren.
Obviamente gracias a la huelga la jornada del miércoles se alargó como hasta más allá de las 21h, así que al llegar al hotel ya estaba todo cerrado. Ya que estaba llegando me llama el cliente preguntándome si ya tenía taxi reservado para el día siguiente: huelga de transportes en París. Ostias tú, que ya me veía el Thalys de vuelta cancelado. Pero tuve suerte y los de la mañana aún funcionaron, eso sí, la estación Gare du nord de París a rebosar de periodistas con la cámara y efectivos del ejército ¡qué espectáculo!