Aún no se me han acabado las vacaciones, pero como si sí. Los últimos días ya no he dormido muy bien y me imagino que el subconsciente está jugando sus malas pasadas. Para finalizar el Domingo parecía haber un buen plan, pero lo tuve que desbaratar. Tras dos cenas seguidas en casa con los amigos para hacer las inauguraciones pertinentes, así que el Domingo había que emplearlo más bien en limpiar todos los cacharros utilizados para cocinar, más los platos, vasos y otros utensilios; poner la lavadora y después la ropa a tender y darle un repaso al suelo de la cocina y el comedor, que quedaron tocados
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Entre pitos y flautas el domingo gastado casi solo en eso, que triste. Ahora me tocará volver a hacer la maleta y mañana antes de comenzar a trabajar …
- Levantarse a las 4 de la mañana. ¡Qué dolor!
- Conducir el coche hasta al aeropuerto. Conducir a esas horas no está mal, porque atascos no tienes, aunque a veces el coche va más por piloto automático que por conductor.
- Facturación con Vueling en la terminal C. Tengo la esperanza que ya que el tema de vacaciones está pasado no me encuentre la cantidad de gente que me encontré en el último viaje.
- Espera a la hora del embarque, a meterse en el avión y como siempre a sentarse con la esperanza de acabar sentado al lado de alguna chica guapa… pero casi siempre me toca algún tipo.
- Hora y media de vuelo
- A esperar que salga la maleta.
- Coger el Malpensa Express y rumbo a Milano Centro Città.
Con ese pedazo de plan, al final después de comer espera un sueño de aúpa, lo que apetecería una siesta entonces.
Es como para comenzar a deprimirse, pero habrá que mirarle el lado bueno igual me animo y voy a ver la exposición Invasione: fotografías de la invasión de Praga en el 68 por parte de las fuerzas soviéticas.