Una de las características comunes a las habitaciones nuevas del Novotel donde me hospedo habitualmente reside en el tapón de la pica del baño, que en casi ninguna funciona. En algunas ocasiones para que no se quede el agua parada simplemente saco el tapón móvil de su sitio y problema solventado. Pero claro, eso de dejar un hueco, un agujero negro … ¡¡Murphyyyyyyy!! obviamente algo se acaba deslizando por ese agujero.
Y eso es lo que me pasó con un tapón, se me fue a caer a la pica, empezo a dar saltitos para acabar irremediablemente bajando por el desagüe. Algo así como la canasta decisoria para un partido en una película americana. Por cierto, estaría bien que de tanto en cuanto saliese algún guionista que no dejase que el gol, la canasta o la desactivación de la bomba para el último segundo … un minuto y medio antes ya va bien. Pues nada, con cara de bobo me quedé mirando ese agujero.
Dada la situación tenía al menos dos alternativas:
- Dejar ahí el tapón por los siglos de los siglos, o hasta que el fontanero de turno arreglase aquello.
- Hacer de fontanero, con mis manos como única herramienta.
La opción 2 sería la que nunca debería elegir, porque ya desde pequeño he demostrado una preocupante ineptitud para todas aquellas tareas que requieran un poco de arte. Me aprobaban la asignatura de plástica (que no sé si continuará vigente en la actualidad) más por lástima y por la nula utilidad de la asignatura que no por mis habilidades para dibujar un perro y que no se pudiese distinguir de un gato, un caballo o una moto que hubiese dibujado con anterioridad.
Pero como eso de escoger la opción menos indicada es algo que se me da francamente bien, pues allí me lancé a desmontar los tubos que había debajo de la pica, hasta que tirando de aquí y de allí me quedé con varias piezas en la mano, y otras tantas rodando por el suelo. ¡Ups! ¿y esto como estaba montado antes?. Así que ahí estuve liado el último día, haciendo ingenieria inversa de los desagües hasta volver a montar de nuevo el sistema. Después de unos tantos sudores conseguí volver a montarlo, y al abrir el grifo la cosa funcionaba correctamente.
Por esta vez, prueba conseguida, para la próxima dejo el tapón toda la semana y ya el último día cuando lo tenga todo recogido, dejo que el agua se escape
