Wunala Dreaming

19 febrero 2009

Diferencias de tráfico

Filed under: Cars,Viajando — Patrick Ryan @ 14:07
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Una de las cosas que me han llamado la atención en mi estancia en Milano, en comparación con lo habitual por aquí es la forma de utilizar los pasos de cebra por parte de los peatones. Aquí, más o menos te plantas en un paso de cebra y antes o después encuentras a alguien que se digna a parar el coche para que puedas cruzar la calle. Si por un casual se te ocurre meterte en el paso de zebra y que frenen, puedes recibir una avalancha de pitidos e insultos considerables.

En Milan si te quedas al borde esperando que alguien pare para dejarte pasar, te tienes que esperar a que deje de venir tráfico y ya entonces pasas. Sin embargo, si simplemente te plantas en medio del paso de cebra, la gente lo asume te perdona la vida frenando y alcanzas la otra acera sin más problemas, y sin un enjambre de pitidos detrás tuyo. Igual como mucho algún conductor se queda con cara de “ufff, unos segundos antes y no me hubiese tenido que parar”. Eso sí, hay que echarle valor para meterse en el paso de cebra.

Obviamente hay que tomárselo con precaución, no es cuestión de meterse en el paso de cebra así sin más, por si acaso hay que dejarles una distancia prudente para que puedan detener el coche. Por nuestra propia seguridad.

Por cierto, después de un momento de duda, en español es válido escribir cebra o zebra aunque la RAE aconseja que se utilice  con C.

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6 febrero 2009

Ole por Obama

Filed under: Money,RealPolitik — Patrick Ryan @ 8:37

Sí señor, ¡qué cojones tiene este tipo! De la manga se ha sacado que a partir de ahora los directivos de empresas que tuviesen que recibir ayuda del estado para salir del atolladero pasarán a tener un suelo máximo de medio millón de €uros anuales. Celebro la decisión, resulta indignante que tipos que habían liderado sus empresas hacía la más absoluta de las ruinas se estuviesen repartiendo unas cantidades de dinero astronómicas.

Para aquellos que estén bajo el paraguas de las ayudas, pero no debido a su falta de competencia, hay buenas noticias. En esta categoría podría estar alguien que lleva las riendas desde hace poco y que tal vez consiguió pasar de una situación en que la empresa no se podía salvar ni por equivocación a una situación en que tras una intervención estatal pueden volver a recuperarse. Pues para categorías así, sí que pueden cobrar más de ese medio millón de dólares pero recibiendo acciones de la empresa, acciones que sólo podrán vender en el momento en que la empresa devuelva el dinero que el estado invirtió en su rescate; por lo tanto si el tipo realmente es competente durante un tiempo no verá justamente recompensada su competencia, pero una vez consiga salir del bache obtendrá su beneficio.

Además puede ser un aliciente para que alguna compañía antes de intentar que le subvencionen del estado con toda la alegría del mundo se haga una repensada para ver si realmente lo necesita, porque claro cuando te tocan el bolsillo de esa manera empiezas a hacer según que cosas con menos alegría y con más cautela. Incluso puede ser una buena ocasión para que gente brillante que no ha tenido oportunidades, ya que igual sus padres no jugaban en el club de Golf con Tal o Pascual puedan tomar las riendas ahora que para otros eso deja de ser atractivoy demostrar su valía.

Mientras tanto aquí en España al señor Fernando Martín le otorgan 75.000 euros al mes en concepto de “derecho a alimentos” después de llevar su empresa a la quiebra (o a una situación de concurso de acreedores), para ir a mear y no echar ni gota.

5 febrero 2009

Outta time

Filed under: Five Miles Out,Hogar — Patrick Ryan @ 9:15
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Últimamente tengo el blog así un tanto abandonado, o no actualizado. Mientras estaba en Milano me resultaba complicado tenerlo actualizado debido al proxy que utilizaba y que bloqueaba los CSS o javascripts de la web con lo que se me hacía una tarea casi imposible poder escribir alguna entrada,  como mucho algún fin de semana encontraba el tiempo y las ganas para escribir unas entradas y programarlas para que se publicasen durante la semana.

Quizá no sea el único motivo; sin duda detrás de las entradas hay un elemento catalizador que te impulsa a escribir o hacer otras actividades y últimamente o no se me ocurren así muchos temas sobre los que divagar o cuando se me ocurren no ando sobrado de ganas como para ponerme a escribirlos. Curiosamente, en parte el blog y el nombre que tienen comenzó después de la pérdida de un elemento catalizador, igual es muy radical definirlo como una especie de terapia, pero se le asemejaría.

A mi regreso de Milano, pensaba que tendría más tiempo para volver a escribir con cierta frecuencia, pero no es así. De hecho el regreso aún no es definitivo del todo, ya que la semana que viene tengo que ir de nuevo por allí, algo así como de miércoles a lunes. El caso es que al estar independizau riau riau, al regresar a casa me toca prepararme la cena, preparar la comida para el día siguiente y dedicar algo de tiempo a la limpieza y también la plancha. Ojo que no soy un obseso de la limpieza ni mucho menos, pero después de no poder dedicarle mucho tiempo por estar prácticamante siempre por Milano, estaban empezando a rodar bolas de polvo al más puro estilo de las películas de Western, y sí que es cierto que con la aspiradora en un momento lo solucionas. Pero al final ese momento es algo más largo de lo esperado, sobretodo porque el filtro de partículas lo tienes que estar limpiando con frecuencia para que siga aspirando con alegría.

Claro después está el ir a hacer la compra para tener los ingredientes con los que cocinar, que te despistas y se te va el tiempo antes de que te des cuenta. Un poco rollo sí que es tenerse que hacer la comida para el día siguiente, pero con unos menús que valen sobre los 12,50 €uros, sin el soporte de las dietas que percibo por estar en Milano (a lo bueno se acostumbra uno rápido) y con el objetivo económico de cambiar el coche para el 2010, el ahorro que supone hacerse la comida es de aúpa. Después de cenar y preparar la comida me estoy acostumbrando a limpiar todos los cacharros en vez de ir dejándolos apilados en la pica, así que cuando termino todas esas tareas ya me resulta la hora de ir a ayudar al jefe a cerrar el bareto.

He vuelto a coger la buena costumbre de levantarme a las 5:30 de martes a jueves para ir a nadar de buena mañana, hace tiempo casi que me pasaba lo mismo que al personaje interpretado por Woody Allen en la película Scoop, al que la angustia le hacía de gimnasio y por tanto podía comer todo el pan que quisese a todas horas. Antes mi metabolismo trabajaba así, comía comía y comía y estaba como un palillo; ahora hay que ayudarlo un poco.

Stay tuned!

3 febrero 2009

Como ir al cine

Filed under: De película,Manías,Money,Social ability — Patrick Ryan @ 18:40

Este fin de semana me alteraron mi rutina con una excursión en la que se incluía cena y cine. La primera parte de la excursión tuvo su complicación por la mala costumbre que tienen en algunos lugares de situar los indicadores de tal forma que los ves cuando has rebasado el cruce y te dejan con la alternativa de perderte más adelante o liar un espectáculo dando marcha atrás para tomar la dirección correcta.

Visita de noche y con lluvia por carreteras estrechas y retorcidas hasta llegamos a Marganell, optando ya por dar la vuelta porque estaba viendo que por ahí, no llegabamos a ningún sitio. Lo peor es que realmente ese tipo de carreteras, y me gusta llevar el coche con alegría, menos mal que los 65 Cv de mi Fiesta no dan para muchas alegrías, porque no eran las condiciones ideales para pisar el acelerador. Pero bueno, tras poner un poco de sentido común se consiguió llegar al punto de encuentro.

De la cena ¿qué decir? Para comer de Mexicano, o me preparo los burritos a mi propio estilo (con ingredientes innovadores y resultado -casi- siempre estupendo) o voy a lo seguro y voy al Pendejo, donde la cocina es muy buena y donde puedes pedir micheladas. Y después llego al cine.

Normalmente al cine voy con mi hermano, y hay veces que vamos a tiro fijo a ver una película concreta (por ejemplo el sábado queríamos ver Transporter 3) y otras no. En esas ocasiones, vamos hasta el cine, hablando de cualquier tema que nos venga por la cabeza. Cuando llegamos al cine miramos la lista de películas y disertamos acerca de cual puede estar bien o cual no. Llega un momento en que cada uno saca su lista de películas que cree que podría estar bien, y finalmente se acaba viendo alguna de la intersección, vamos que acaba siendo un mutuo acuerdo. Si por cualquier motivo o a mí no me convence ninguna película, o no le convence a mi hermano, o no hay ninguna que coincida, simplemente desandamos el camino y ya lo intentaremos otro día.

Y es que no es cuestión de gastarse alegremente lo que cuesta el cine (y más si pagas el de dos, más después palomitas y refresco) para ver algo que no te atrae especialmente, ojo que luego puedes tener la mala suerte que aquello que fuiste a ver acabe siendo  un bodrio que no te guste nada. Por eso es que me gusta ir al cine con mi hermano, aunque claro, algo caro sí que me sale :).

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