Wunala Dreaming

4 junio 2009

Adios al bar

Filed under: Trabajando — Patrick Ryan @ 13:00

Bueno, bueno, menudo notición que me dieron por mi cumpleaños. Mis padres dejan ya el bar, están ahora unos días enseñando el truco del almendruco a los nuevos y a disfrutar de la jubilación. ¿Y porqué eso es para mí un notición?

Pues básicamente porque a lo largo del tiempo me ha tocado de hacer allí un buen número de horas. Cuando comencé el instituto ya tenía la barra dominada, así que al llegar de las clases me podía a trabajar, de lunes a viernes de 14h-15h hasta las 18h, así que con las ganas que me quedaban luego de dedicarme a hacer deberes, a veces no se como que terminé el instituto. El fin de semana también, claro. Y cuando comencé la universidad, pues también a hacer unas cuantas horas cada día en el bar.

Cuando terminé la universidad y comence a trabajar, claro durante la semana no podía hacer mucho, aparte de estar a la hora de cerrar, pero ahí me tocaba los fines de semana. Así que ahora la perspectiva de dedicarme solo a mi trabajo y no tener que hacer más horas en el bar … ¡menuda alegría!

25 mayo 2009

Ni pie con bola

Filed under: Five Miles Out,Trabajando,Viajando — Patrick Ryan @ 12:47
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La semana está resultado dura. Comenzarla con un viaja relámpago a Madrid auguraba que podría ser agotadora. Lo acontecido en Madrid entra dentro del capítulo de las cosas que casi mejor callarse, pero me dejó agotado agotado. La vuelta a Barcelona fue suave suave, sin ningún retraso de vuelos ni nada especialmente destacable, a excepción de que un guardía de seguridad estuvo así medio tentado de pasarme el powerball por los rayos X.

Pero el caso fue llegar al aeropuerto de Bcn y a ir todo un poco extraño. Primero la máquina de cobro del párking no me reconocía la tarjeta, así que tuve que ir hasta el puesto manual a pagar. Cuando llego al coche busco la tarjeta y no la encuentro, así que desando todo el camino para encontrármela tirada en el suelo, y a pegarme una carrera hasta el coche no sea que se pase el máximo tiempo permitido y tenga que pagar de nuevo.

Y el colofón a la llegada a casa. Oferta para trabajar un año en New York, a la que aún le estoy dando vueltas …

17 abril 2009

Saltando

Filed under: Cars — Patrick Ryan @ 7:54

El otro día me dio por pensar sobre las bandas reductoras de velocidad y su pésima colocación, al menos en la calle en las que me las encuentro casi todos los días.

Banda reductora de velocidad

Banda reductora de velocidad

El caso es que como su nombre indica el objetivo de este sacadineros de 3M (que probablemente sean de los pocos que fabrican estos cachivaches) es hacerte reducir la velocidad antes de pisarlos, por respeto a las suspensiones de tu coche (y al pastizal que cuestan reemplazarlas) e incluso a tu propia comodidad. Pero ya que los ponen lo suyo sería que estuviesen en un sitio medianamente estratégico. Siendo como es una calle de dos direcciones, para mí la mejor posición sería ponerlo un poco antes y un poco después del paso de cebra, así te obliga a entrar en el paso de cebra a una menor velocidad tanto si vas en un sentido como en el otro, y así si alguien pasa por el paso de cebra sin tan siquiera mirar, probablemente la velocidad que lleves sea lo suficientemente pequeña como para que puedas frenar y no hacer ningún desastre.

Y sin embargo tienen las bandas a  una distancia suficiente del paso de cebra, que una vez pasada la banda puedes acelerar lo suficiente, o puedes frenar con el tiempo suficiente como para a la altura del paso de cebra llevar una velocidad que resulta peligrosa para un peatón descuidado.  ¿Tanto les costaba dejarlos en un buen sitio?

16 abril 2009

Umbrella

Filed under: Ropa,Stormy,Tonterías — Patrick Ryan @ 13:02

Hace no mucho que el paraguas se me estropeó en Milán, de repente no se quería abrir. Como el paraguas me daba un servicio muy bueno me estuve peleando un rato intentando desmontarlo para ver que pasaba con el mecanismo responsable de abrirlo. Tras un paseo hasta casa para conseguir un destornillador lo suficientemente pequeño, acabé desistiendo de la tarea de repararlo y me hice a la idea de cambiarlo.

Estuve sopesando comprar uno igual, pero para cambiar un poco me dedici por otro modelo de la misma marca (sí sí, soy un pijeras por comprarme un paraguas de Vogue, pero es lo que hay) y ahí quedó el tema aparcado.

Hasta que se puso a llover, y necesité usarlo. Para empezar me ha parecido algo más endeble que mi anterior paraguas, y que un paraguas sea robusto es una cualidad muy interesante, así que primera muesca de insatisfacción. Pero lo peor vino al plegarlo y desplegarlo; y es que resulta que la ingeniería del paraguas no estaba demasiado conseguida y al plegarlo la tela da de sí respecto de las ballestas, así que al final el capuchón que sujeta la tela al final de la ballesta se acababa saliendo para alguna de las ballestas, y al desplegarlo pues daba la impresión de que el paragas estuviese ya en un estado algo lamentable … ¡siendo nuevo!

Y eso es demasiada insatisfacción con el producto, claro que con la de tiempo que debe hacer que lo compré, sería un exitazo sin precedentes encontrar el ticket de compra para intentar una devolución. Así que estos días que ha vuelto a llover y por tanto he tenido que ver de nuevo la tela saliéndose de las ballestas he tenido que adoptar una solución. Comprar uno nuevo no es plan, sobretodo este mes que el seguro del coche, su mantenimiento (aproveché la semana santa para llevarlo al taller) y las entradas del concierto de U2 (¡oe!) ya se han encargado de sobrepasar el presupuesto más allá de lo deseado. Así que opté por la solución Loctite (utilizada anteriormente con unos zapatos), una gotita a cada final de ballesta y a encajarle de nuevo el capuchon.

De momento la solución está funcionando y mi paraguas nuevo, pues eso parece nuevo :). Ahora habrá que ver durante cuanto tiempo funciona el truco …

17 marzo 2009

Controlando la economía

Filed under: Money — Patrick Ryan @ 14:04
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Aunque andar de viaje para arriba y para abajo sea un poco coñazo por los horarios que acabas haciendo (esos lunes con el madrugón de las 4 y esos viernes que llegar a casa sobre las 23h, cuando no a las primeras horas del sábado), por tener que estar hablando todo el día en un idioma que no es el tuyo, no dormir en la cama habitual. Pues después de todos esos inconvenientes y probablemente alguno más tiene la ventaja de que te reporta algún ingreso extra en concepto de dietas.

Con las dietas y un poco de habilidad se puede sacar una tajada interesante, si uno está dispuesto a hacer pequeños sacrificios. Cuando estaba en Madrid con objetivos más o menos alineados con mi compañero Dom ya lo veníamos practicando, hacíamos la compra en el Caprabo y en alguna ocasión en el Hipercor de San Chinarro (cuando venía en ganas un poco de exclusividad con la cerveza) y así con unos 20-30 euros teníamos para el almuerzo y la cena de toda la semana más unos 10-11 euros que nos costaba el menú del mediodia. En Italia en solitario más o menos seguía la misma película, el almuerzo ya muchas veces me venía incluido en la tarifa del hotel así que me a la hora de la comida menú en el restaurante situado en lo alto de la estación de Cadorna y por las noches comía alguna ensalada, galletas, o barritas de cereales comprados en el Esselunga o el GS (supermercados italianos, al estilo de Mercadona, con preferencia -en mi caso- por el Esselunga). Bueno, alguna vez también visité el restaurante del hotel, pero en general andaba tirando de austeridad. Al final más o menos podía conseguir un pequeño extra de 100 euros por semana, que no está mal.

Y de repente se termina el tema de los viajes para alivio de los madrugones de los lunes, pero también deja de entrar
el tema de las dietas así que hay que plantearse de una forma más o menos seria como anda el balance de gastos/ingresos. Y para eso hay que saber qué cantidad de dinero se está gastando, pero de una forma exhaustiva que sino después la cuentas salen demasiado buenas. Como objetivo ya lo tenía desde hace tiempo, pero solo lo he puesto en marcha desde febrero. Entre otras cosas la contabilidad la tengo que poder llevar desde cualquier lado, así que finalmente me decidí por una hoja de cálculo en GoogleDocs, en vez de un excel o un OO scalc (que teniendo linux en el ordenador, iba a ser más bien lo segundo) que solo me permitirían actualizar desde casa, o tenerlo que llevar siempre en un pendrive o disco duro portátil.

Obviamente la exhaustividad que llevo con los gastos no es tanta en cuanto a ingresos se refiere, ya que contabilizo menos de los que realmente son, por una razón muy clara: si lo hago así las cuentas siempre van a estar en una posición más comprometida de la real con lo que aún cuento con un margen de seguridad. Y de todas aún queda pendiente el problema de liquidez, o casi casi CashFlow. Resulta que con tantas idas y venidas por ahí poniendo el hotel con la Visa (o la AMEX, que me dan más puntos) el baile de números en la cuenta parece una montaña rusa y la previsión de los fondos comporta unos cálculos un tanto enrevesados. Pero bueno, ¿y la habilidad que se gana con las hojas de cálculo?

1 marzo 2009

Redefiniendo el ejercicio

Filed under: Cuidarse — Patrick Ryan @ 11:50

A raíz del electromiograma para mi neuropatía cubital conocí el motivo de mi hormigueo constante en el dedo meñique y anular izquierdo, pues vengo poniendo medios para que el tema remita. Ya que la causa en principio es la mala postura delante del ordenador, pues eso es lo primero que he corregido. Ahora tengo una postura diferente delante del teclado en la que evito apoyar los brazos en la mesa para no continuar afectando el nervio. De todas formas es algo que cuesta un poco, porque la costumbre a una mala postura cuesta de corregir, así que poco a poco.

Además me estoy dedicando a ejercitar los brazos en la medida de lo posible, con una Powerball. Como sobrado de tiempo no ando precisamente, aprovecho las caminatas desde la estación de los FGC hasta el trabajo (alrededor de unos 20 minutos) para darle vueltas y más vueltas a la powerball. Por tanto me dedico a ir por la calle haciendo movimientos raros con el brazo y con una bola que emite luz de color rojo en la mano; pero vamos, que tiene que haber freaks para todo.

Ahora estoy prácticando para conseguir arrancar el bicho sin el cordel, y alguna vez lo consigo, aunque a simple vista parace algo fácil, tiene su complicación, porque si el principio ya resulta difícil hacer mover el trasto (aún iniciádonlo con el cordel), lanzarlo desde 0 ya ni te cuento :).

19 febrero 2009

Diferencias de tráfico

Filed under: Cars,Viajando — Patrick Ryan @ 14:07
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Una de las cosas que me han llamado la atención en mi estancia en Milano, en comparación con lo habitual por aquí es la forma de utilizar los pasos de cebra por parte de los peatones. Aquí, más o menos te plantas en un paso de cebra y antes o después encuentras a alguien que se digna a parar el coche para que puedas cruzar la calle. Si por un casual se te ocurre meterte en el paso de zebra y que frenen, puedes recibir una avalancha de pitidos e insultos considerables.

En Milan si te quedas al borde esperando que alguien pare para dejarte pasar, te tienes que esperar a que deje de venir tráfico y ya entonces pasas. Sin embargo, si simplemente te plantas en medio del paso de cebra, la gente lo asume te perdona la vida frenando y alcanzas la otra acera sin más problemas, y sin un enjambre de pitidos detrás tuyo. Igual como mucho algún conductor se queda con cara de “ufff, unos segundos antes y no me hubiese tenido que parar”. Eso sí, hay que echarle valor para meterse en el paso de cebra.

Obviamente hay que tomárselo con precaución, no es cuestión de meterse en el paso de cebra así sin más, por si acaso hay que dejarles una distancia prudente para que puedan detener el coche. Por nuestra propia seguridad.

Por cierto, después de un momento de duda, en español es válido escribir cebra o zebra aunque la RAE aconseja que se utilice  con C.

6 febrero 2009

Ole por Obama

Filed under: Money,RealPolitik — Patrick Ryan @ 8:37

Sí señor, ¡qué cojones tiene este tipo! De la manga se ha sacado que a partir de ahora los directivos de empresas que tuviesen que recibir ayuda del estado para salir del atolladero pasarán a tener un suelo máximo de medio millón de €uros anuales. Celebro la decisión, resulta indignante que tipos que habían liderado sus empresas hacía la más absoluta de las ruinas se estuviesen repartiendo unas cantidades de dinero astronómicas.

Para aquellos que estén bajo el paraguas de las ayudas, pero no debido a su falta de competencia, hay buenas noticias. En esta categoría podría estar alguien que lleva las riendas desde hace poco y que tal vez consiguió pasar de una situación en que la empresa no se podía salvar ni por equivocación a una situación en que tras una intervención estatal pueden volver a recuperarse. Pues para categorías así, sí que pueden cobrar más de ese medio millón de dólares pero recibiendo acciones de la empresa, acciones que sólo podrán vender en el momento en que la empresa devuelva el dinero que el estado invirtió en su rescate; por lo tanto si el tipo realmente es competente durante un tiempo no verá justamente recompensada su competencia, pero una vez consiga salir del bache obtendrá su beneficio.

Además puede ser un aliciente para que alguna compañía antes de intentar que le subvencionen del estado con toda la alegría del mundo se haga una repensada para ver si realmente lo necesita, porque claro cuando te tocan el bolsillo de esa manera empiezas a hacer según que cosas con menos alegría y con más cautela. Incluso puede ser una buena ocasión para que gente brillante que no ha tenido oportunidades, ya que igual sus padres no jugaban en el club de Golf con Tal o Pascual puedan tomar las riendas ahora que para otros eso deja de ser atractivoy demostrar su valía.

Mientras tanto aquí en España al señor Fernando Martín le otorgan 75.000 euros al mes en concepto de “derecho a alimentos” después de llevar su empresa a la quiebra (o a una situación de concurso de acreedores), para ir a mear y no echar ni gota.

5 febrero 2009

Outta time

Filed under: Five Miles Out,Hogar — Patrick Ryan @ 9:15
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Últimamente tengo el blog así un tanto abandonado, o no actualizado. Mientras estaba en Milano me resultaba complicado tenerlo actualizado debido al proxy que utilizaba y que bloqueaba los CSS o javascripts de la web con lo que se me hacía una tarea casi imposible poder escribir alguna entrada,  como mucho algún fin de semana encontraba el tiempo y las ganas para escribir unas entradas y programarlas para que se publicasen durante la semana.

Quizá no sea el único motivo; sin duda detrás de las entradas hay un elemento catalizador que te impulsa a escribir o hacer otras actividades y últimamente o no se me ocurren así muchos temas sobre los que divagar o cuando se me ocurren no ando sobrado de ganas como para ponerme a escribirlos. Curiosamente, en parte el blog y el nombre que tienen comenzó después de la pérdida de un elemento catalizador, igual es muy radical definirlo como una especie de terapia, pero se le asemejaría.

A mi regreso de Milano, pensaba que tendría más tiempo para volver a escribir con cierta frecuencia, pero no es así. De hecho el regreso aún no es definitivo del todo, ya que la semana que viene tengo que ir de nuevo por allí, algo así como de miércoles a lunes. El caso es que al estar independizau riau riau, al regresar a casa me toca prepararme la cena, preparar la comida para el día siguiente y dedicar algo de tiempo a la limpieza y también la plancha. Ojo que no soy un obseso de la limpieza ni mucho menos, pero después de no poder dedicarle mucho tiempo por estar prácticamante siempre por Milano, estaban empezando a rodar bolas de polvo al más puro estilo de las películas de Western, y sí que es cierto que con la aspiradora en un momento lo solucionas. Pero al final ese momento es algo más largo de lo esperado, sobretodo porque el filtro de partículas lo tienes que estar limpiando con frecuencia para que siga aspirando con alegría.

Claro después está el ir a hacer la compra para tener los ingredientes con los que cocinar, que te despistas y se te va el tiempo antes de que te des cuenta. Un poco rollo sí que es tenerse que hacer la comida para el día siguiente, pero con unos menús que valen sobre los 12,50 €uros, sin el soporte de las dietas que percibo por estar en Milano (a lo bueno se acostumbra uno rápido) y con el objetivo económico de cambiar el coche para el 2010, el ahorro que supone hacerse la comida es de aúpa. Después de cenar y preparar la comida me estoy acostumbrando a limpiar todos los cacharros en vez de ir dejándolos apilados en la pica, así que cuando termino todas esas tareas ya me resulta la hora de ir a ayudar al jefe a cerrar el bareto.

He vuelto a coger la buena costumbre de levantarme a las 5:30 de martes a jueves para ir a nadar de buena mañana, hace tiempo casi que me pasaba lo mismo que al personaje interpretado por Woody Allen en la película Scoop, al que la angustia le hacía de gimnasio y por tanto podía comer todo el pan que quisese a todas horas. Antes mi metabolismo trabajaba así, comía comía y comía y estaba como un palillo; ahora hay que ayudarlo un poco.

Stay tuned!

3 febrero 2009

Como ir al cine

Filed under: De película,Manías,Money,Social ability — Patrick Ryan @ 18:40

Este fin de semana me alteraron mi rutina con una excursión en la que se incluía cena y cine. La primera parte de la excursión tuvo su complicación por la mala costumbre que tienen en algunos lugares de situar los indicadores de tal forma que los ves cuando has rebasado el cruce y te dejan con la alternativa de perderte más adelante o liar un espectáculo dando marcha atrás para tomar la dirección correcta.

Visita de noche y con lluvia por carreteras estrechas y retorcidas hasta llegamos a Marganell, optando ya por dar la vuelta porque estaba viendo que por ahí, no llegabamos a ningún sitio. Lo peor es que realmente ese tipo de carreteras, y me gusta llevar el coche con alegría, menos mal que los 65 Cv de mi Fiesta no dan para muchas alegrías, porque no eran las condiciones ideales para pisar el acelerador. Pero bueno, tras poner un poco de sentido común se consiguió llegar al punto de encuentro.

De la cena ¿qué decir? Para comer de Mexicano, o me preparo los burritos a mi propio estilo (con ingredientes innovadores y resultado -casi- siempre estupendo) o voy a lo seguro y voy al Pendejo, donde la cocina es muy buena y donde puedes pedir micheladas. Y después llego al cine.

Normalmente al cine voy con mi hermano, y hay veces que vamos a tiro fijo a ver una película concreta (por ejemplo el sábado queríamos ver Transporter 3) y otras no. En esas ocasiones, vamos hasta el cine, hablando de cualquier tema que nos venga por la cabeza. Cuando llegamos al cine miramos la lista de películas y disertamos acerca de cual puede estar bien o cual no. Llega un momento en que cada uno saca su lista de películas que cree que podría estar bien, y finalmente se acaba viendo alguna de la intersección, vamos que acaba siendo un mutuo acuerdo. Si por cualquier motivo o a mí no me convence ninguna película, o no le convence a mi hermano, o no hay ninguna que coincida, simplemente desandamos el camino y ya lo intentaremos otro día.

Y es que no es cuestión de gastarse alegremente lo que cuesta el cine (y más si pagas el de dos, más después palomitas y refresco) para ver algo que no te atrae especialmente, ojo que luego puedes tener la mala suerte que aquello que fuiste a ver acabe siendo  un bodrio que no te guste nada. Por eso es que me gusta ir al cine con mi hermano, aunque claro, algo caro sí que me sale :).

24 enero 2009

Pisando mi territorio

Filed under: De fiesta,Morenas,Muzzik,Social ability — Patrick Ryan @ 13:06
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Sucedió el último día que salimos de fiesta, en un momento determinado nos subimos al podium a bailar, bueno o a movernos como patos, no será cuestión de ponerse ahora tiquismiquis. Sí que es cierto que últimamente debe ser que hemos perdido la vergüenza y suele ser bastante habitual que nos subamos por allí. Vale, lo siento por el público femenino, que claro seguramente gustaría de ver allí arriba a gente con más atractivo que nosotros, pero es lo que hay.

El caso es que en un determinado momento parecía que alguien estaba intentando abarcar más espacio del que necesitaba. Hasta que le siento decir a una que estaba al lado “Jooo, yo no quiero que éste esté aquí arriba“, y acto seguido intentan inútilmente empujarme y dar algún que otro codazo. Mi colega ya se había bajado, pero yo cuando me pongo burro y cabezón, pues como que no. Por las buenas a todos lados, por las malas muchas veces también, pero si se me atraviesa algo: tozudo como una mula.

Tuve eso sí que contenerme para no devolver algún empujón, más que nada que en ese caso la niña iba a acabar haciendo un vuelo no acrobático y no controlado hasta el suelo. Que por un lado tampoco se lo tendría tan desmerecido, pero es que sino “ojo por ojo, y todo el mundo ciego”; así que simplemente me dediqué a estar ahí como una roca y cuando se bajaron rendidas, en ese momento pues ya decidí que era un buen momento para descender yo también.

Y es que ante todo hay que conservar el orgullo…

20 enero 2009

Destapando mitos

Filed under: Cuidarse — Patrick Ryan @ 18:49
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Hoy por fin me fui a hacer el EMG (Electromiograma o Electromiografía, depende donde se mire). Como soy de natural curioso antes de ir al hospital estuve mirando en que consistía la prueba, más que nada para terminar medio asustado. En algunos foros la gente comentaba que no había sufrido mayor daño en su vida, un dolor inmenso, que si agujas …

¡Quieto parao! ¿Agujas? Mal vamos, porque a aprensivo a las agujas no hay quien me gane, simplemente tengo un trauma infantil con ellas y no soporto que me pinchen, es superior a mis fuerzas, tiene que haber una alternativa en pastilla. ¡Me niego!

Así que después de sacudirme con el martillo para comprobar los reflejos, me hacen ponerme en la camilla y raudo y veloz pregunto cuanto daño me van a hacer. Y me responden que ni caso de lo que hubiese leído por internet, que simplemente la prueba era un tanto molesta pero que realmente no hacía mucho daño. Veamos.

Al final la prueba consiste en ponerte dos sensores a ambos extremos del nervio y aplicarte una pequeña descarga eléctrica para recoger medidas. Unos 6 minutos aproximadamente. Daño ninguno, molestia realmente tampoco, simplemente la sensación rara de que cada vez que te aplican la carga de corriente tienes una contractura de los músculos que al ser inducida pues como que te sorprende un poco. De hecho la sensación ha de ser muy parecida a la de esos aparatos que venden por la tele, que te colocas los electrodos por la panza y mientras ves la tele sentado tranquilo en tu sofá te pones como Sylvester Stallone en sus tiempos mozos.

Diagnóstico: nervio lesionado, probablemente por una mala postura delante del ordenador, así que habrá que posicionarse mejor.

19 enero 2009

Crisis de madrugada

Filed under: Money,RealPolitik — Patrick Ryan @ 23:04
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Venía pensando en el tema de la crisis actual el lunes por la mañana camino de Italia. Y se me ocurrió que la crisis actual se la podría comparar a una tremenda borrachera. Cuando todo era fiesta la de excesos que se han cometido han sido enormes.

Y un buen día al despertarse … ¡menudo resacón!

Ahora bien, ¿qué sucederá en el futuro? Tal vez la resaca sirva para entonar aquel famoso ui, yo ya no bebo más. O tal vez el siguiente fin de semana sea otro despipote, con su consiguiente resaca …

14 enero 2009

¡Qué pena más lastimosa!

Filed under: Biking,Cars,Money — Patrick Ryan @ 21:18
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Cuando llegaba el viernes a trabajar a Broadmation me encontré con un montón de guardias urbanos en corrillo, y ya se sabe, reunión de pastores: oveja muerta. Ya que estaba llegando a la entrada pude ver el motivo de tanto urbano junto: alguien había estampado su Mercedes (diría que era un SLK, aunque en esta altura no estoy muy puesto porque el bolsillo tampoco me da para uno) contra el puesto de Bicing:

Mercedes SLK estrellado en el puesto de Bicing de Tuset

Mercedes SLK estrellado en el puesto de Bicing de Tuset

Se te encoge el alma al ver una preciosidad de coche así estrellado tontamente. ¿Qué sucedió? Por Broadmation surgían las apuestas y se barajaba sobre todo la posibilidad de que fuese alguien recién llegado de fiesta, alguien para quien las primeras horas del viernes, son las últimas de la farra del jueves noche. A eso añadí yo mi teoría particular de alguien que quería impresionar a una chica que acababa de conocer en la disco y le quiso mostrar y demostrar el coche y su dominio.

Y mira, cuando pones demasiado potencia en manos de alguien que no sabe controlarla, pues puede pasar esto. Y es que hay cosas que el dinero no puede comprar. La habilidad para controlar tanto caballo desbocado, es una de ellas 😦

12 enero 2009

Arte urbano

Filed under: Viajando — Patrick Ryan @ 17:21
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Vaya por delante que no soy particularmente amante de ver pintadas en trenes u otros elementos públicos, pero mira cuando se hace con un determinado buen gusto, pues oye también hay que alabarlo. Y es lo que me sucedió en el Malpensa Express.

Ñam Ñam

Ñam Ñam

Hay que reconocer que le quedó gracioso 🙂

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